ORQUIDEAS

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TRASPLANTE

El momento más propicio para realizar el trasplante de orquídeas es antes de la temporada de crecimiento o después de la floración. Debido a las características de las raíces, el sustrato que necesitan debe tener unas características especiales de aireación y de retención de agua.

Las características ideales para este tipo de sustrato, es que posean gran capacidad de retención de agua, pero que elimine rápidamente la sobrante, de manera que no quede encharcado. Esto se consigue con distintas mezclas de productos como pueden ser la corteza de pino, la cual ofrece suficiente aireación, junto con el musgo seco o turba que permitirá la retención de agua.

Otra peculiaridad sobre este sustrato es que no debe tener un alto contenido en nutrientes, es mejor que carezcan de ellos en principio y proporcionárselos en el momento de mayor crecimiento gracias a algún tipo de fertilizante foliar o de aplicación al agua de riego.

La frecuencia de trasplante lo determinará la edad y el estado de la orquídea, así una planta joven deberá trasplantarse prácticamente todos los años para que tenga el espacio suficiente para desarrollar sus raíces. Pero no se recomienda trasplantarlas hasta que realmente las raíces hayan ocupado todo el espacio disponible. Al trasplantar es recomendable no regar en abundancia, ya que sus raíces tienden a pudrirse con bastante facilidad y en este momento se encontraría en una situación más delicada.

Las plantas que ya tengan desarrolladas sus raíces, deberán trasplantarse pero sin llegar a cambiar el tamaño de la maceta, sino cambiando el sustrato que se encuentre deteriorado. En cuanto al mecanismo del trasplante, se realizará siguiendo el mismo procedimiento que si se tratase de una planta de cualquier otro tipo. Con la salvedad de no proporcionarle excesivo compost alrededor de las raíces ni apelmazarlo, de manera que quede aireado y suelto.