| Un
elemento de gran valor ornamental en cualquier jardín
o parque, es el césped. Pero a la hora de elegirlo
tendremos que hacer un balance entre sus puntos a favor y
sus inconvenientes.
Su mayor punto a favor es, como hemos dicho antes, su atractivo
ornamental, ya sea por sí solo o por realzar la belleza
de las especies de flor que, normalmente, se encuentran plantadas
cerca de él. Además, también hace que
el terreno se encuentre en mejores condiciones para poder
pasar nuestro tiempo libre jugando, echados o simplemente
disfrutando de su aspecto, que si se tratase simplemente de
tierra. Aunque existen otras especies tapizantes, la mayoría
de ellas no tienen las mismas cualidades que el césped.
En cuanto a sus inconvenientes, el manejo del césped
y sus necesidades, sobre todo de riego, hacen que sea difícil
de mantener en condiciones óptimas. Hoy en día,
en cuanto a sus necesidades de agua, se está progresando
mucho, obteniendo variedades cuyos requisitos no son excesivos,
pero los insectos o enfermedades que le atacan, la siega,
su fertilización, el suelo y el drenaje hacen que el
tiempo para su implantación y cuidado se eleve.
Por estas razones debemos valorar si nos es posible diseñar
nuestro jardín con una zona de césped o hacerlo
con otras alternativas, como pueden ser otras especies tapizantes
que no tienen tantos requisitos o con algún tipo de
acolchado, como por ejemplo la corteza de pino, que cumplan
una función similar.
IMPLANTACIÓN
DEL CÉSPED
Para llevar a cabo la plantación del césped,
se pueden emplear distintos métodos, bien por siembra
directa de semillas, por tepes y por trasplante.
|