BONSÁIS

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LA OBTENCIÓN Y SELECCIÓN DE UN BONSÁI

En su origen, esta técnica de cultivo se proveía de ejemplares procedentes directamente de la naturaleza, árboles o plantas que habían crecido en situaciones especiales y que, por tanto, tenían un tamaño reducido. Hoy en día, y tras la degradación medioambiental que ha sufrido nuestro entorno, no deben recogerse especies directamente de la naturaleza. Otras técnicas para conseguir estas plantas son las que se emplean normalmente en jardinería, como son la siembra directa de semillas, esquejes, acodos o plantones.

La ventaja de realizar la siembra directa de semillas, es el conocimiento total de nuestro bonsái, edad, condiciones en las que se mantiene, etc. y tras su observación, el conocimiento de sus necesidades, pero este método tiene el inconveniente de ser un método lento. Si, por el contrario, comenzamos con un plantón que reúna unas buenas propiedades para su conversión, podremos disfrutar antes nuestro bonsái. Al igual que con esta técnica, si realizamos un acodo o la plantación de un esqueje, conseguiremos tener antes un tronco de cierto grosor.

Según la especie que queramos plantar, será mejor emplear una técnica de multiplicación u otra. Así, por ejemplo, los olivos, los almendros o los manzanos, al igual que algunas confieras, se reproducen más fácilmente a través de semillas. Por el contrario el lilo, el arce o el olmo se reproducen más sencillamente a través de esquejes o plantones.

 

 

 

 

 

 
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