| RECIPIENTES
Al igual que los propios bonsáis, los recipientes que contienen estos ejemplares deben tener unas características específicas que se amolden a las necesidades de la planta, formando ambos un conjunto.
Lo más adecuado para este tipo de plantas, es emplear un recipiente de cerámica, preferiblemente que no se encuentre esmaltado por su parte interior. También podemos encontrarnos con otros tipos de recipiente, como pueden ser piedras más o menos planas o formaciones en troncos muertos de otros árboles, pero el cultivo en este tipo de recipiente requiere mayores conocimientos de la planta y de las técnicas de cuidado de los bonsáis. Los recipientes de plástico no son recomendables para los bonsáis, ya que no permiten la transpiración del sustrato.
Las características comunes de todos estos recipientes son varias, el reducido volumen de sustrato que pueden contener, aunque posean distintos tamaños, normalmente no son muy profundos y no deben quitarle protagonismo a la planta que se encuentre situada en él, aunque algunos de ellos forman un conjunto realmente interesante con el propio árbol.
Para escoger el tamaño del recipiente, debemos tener en cuenta la estabilidad del conjunto, ya que si la formación de bonsái es en cascada o semicascada, la maceta o recipiente en el que se encuentre debe hacer que éste no llegue a caerse. La profundidad debe escogerse en función del grosor del tronco, conforme el tronco sea mayor, la maceta deberá ser más profunda. Además, debemos tener en cuenta la edad del bonsái y si todavía se encuentra en fase de crecimiento o, ya es una planta adulta que únicamente engrosará tronco. Mientras la planta se encuentre en crecimiento, cada vez que se realice un trasplante, el tamaño del recipiente deberá ir incrementando. Mientras que si la planta es adulta, se trasplantará sobre el mismo recipiente tras hacer la poda de las raíces y la sustitución del sustrato.
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