IDEAS: SECADO DE FLORES

- Técnicas de secado  
- Teñido  
   

 

TÉCNICAS DE SECADO

1. Secado al aire: esta técnica se puede emplear sobre gran número de flores y hojas, es de fácil aplicación, solo se deben cumplir una serie de requisitos:

- El lugar de secado donde se realice debe estar seco, fresco y templado, bien ventilado y oscuro con el fin de no perder el color. Lugares como las buhardillas, almacenes, garajes o incluso un armario son zonas apropiados para realizarlos.

- La época y el momento de recolección dependerá de la planta que se intente tratar, algunas es mejor recogerlas en verde, como, por ejemplo, el trigo, cebada, avena, etc. ya que si nos esperamos a que se encuentren totalmente maduras corremos el riesgo de que se deshagan al manejarlas. Además, el día de la recogida, debe ser un día seco, tomando la precaución de que el elemento a secar no contenga agua superficial.

- La recolección se realizará con las herramientas más apropiadas en cada caso, con el tallo lo más largo posible y suprimiendo las hojas, las cuales tienden a arrugarse con el secado al aire.

- El atado se puede realizar individualmente (hortensias) o en grupos (lavanda) dependiendo de la planta con la que se esté trabajando en ese momento, siempre procurando que entre unas y otras pueda correr el aire.

- Una vez atadas, las podemos situar verticalmente con la cabeza de las flores hacia abajo. También se pueden meter en recipientes altos con un poco de agua, una vez se haya consumido todo el líquido, sabremos que se encuentran secas. Otras flores como son la lavanda o el espliego se pueden secar verticalmente dentro de un jarrón y con las flores hacia arriba, teniendo la precaución de formar los ramilletes antes del secado, puesto que si intentamos manipularlos después se romperán. Por último se podrán colocar horizontalmente sobre algún tipo de papel absorbente, que además nos sirva para poder moverlas, para que sequen uniformemente.

2. Tratamiento con glicerina: es una de las técnicas más antiguas para la conservación de hojas, ramas y algunas flores.

La forma de llevar a cabo esta técnica es la siguiente, la glicerina se mezclará con agua (una parte de glicerina por dos partes de agua hirviendo), introduciendo en esta mezcla las partes de las plantas a tratar. Una vez se evapora el agua, quedará sobre las hojas, tallos o flores una capa de glicerina, que le dará aspecto engrasado, que hará que las flores permanezcan en el tiempo. El único inconveniente que presenta esta técnica es la pérdida de color por parte de las zonas verdes introducidas que pasarán a tener un tono marrón.

3. Prensado: el único inconveniente que presenta, es que aquello que se seque con esta técnica, queda en dos dimensiones, pero sin embargo mantiene bastante fiel el color del elemento introducido.

- Las normas básicas para realizar el prensado con éxito son las siguientes: por un lado, la rapidez con la que se introduzcan las flores en la prensa, también es muy importante que las flores u hojas se extiendan correctamente en el papel de secado, así como que dicho papel tenga gran capacidad de absorción, las tuercas de la prensa debe estar bien apretadas, con el fin de que se extraiga mejor el agua.

4. Secado químico con desecantes como son el gel de sílice o el borax. El inconveniente de esta técnica es que las flores o tallos quedan sin fuerza, es decir, quedan caídos, siendo necesario que antes de realizar el tratamiento se alambre la flor sujetando los pétalos. Por el contrario, su mayor ventaja reside en la rapidez con la que se consigue el secado, tardando de uno a cinco días dependiendo de la planta a secar.